La almeja japónica (Ruditapes Philippinarum) se distingue por la ternura de su carne y por su sabor dulce y salino. Se distingue también por sus conchas simétricas y por tener unas líneas radiales y concéntricas más marcadas que las de la almeja fina. Su concha es mucho más gruesa y dura que la de las demás almejas. Los sifones los tiene unidos hasta la mitad y su color varía entre el gris y el negro. La almeja japónica nos aporta importantes cantidades de hierro, potasio y vitaminas A, B3 y B9.

ORIGEN Y CALIDAD

Las almejas de Marconil se cultivan en las frías aguas del Atlántico que bañan el golfo de Cádiz, a pocos kilómetros del estrecho de Gibraltar, el corredor marino donde confluyen el Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo, una zona mundialmente reconocida por la gran calidad de sus aguas y por la Almadraba, arte milenario de pesca de los atunes que migran al mediterráneo

El cultivo de nuestras almejas se inicia con semillas provenientes de los mejores criadores de la Bretaña Francesa y del norte de Estados Unidos, zonas mundialmente reconocidas por la calidad de sus bivalvos.

Las almejas de MarConil son cultivadas en mar abierto, a 4 millas náuticas de la costa. Las aguas que las bañan poseen la calificación sanitaria de “zona A”, la más alta que existe en los cultivos de especies acuícolas, lo que nos asegura una producción con los más altos estándares de calidad alimentaria ya que debido a la gran calidad de las aguas donde las cultivamos, nuestras almejas no necesitan depuración.

La pureza de las aguas de cultivo, el proceso de manipulación у el envasado de forma artesanal bajo las más estrictas condiciones de higiene, aseguran que las almejas lleguen a nuestros clientes como recién sacadas del Mar

Semanalmente hacemos controles con la Junta de Andalucía para garantizar su máxima calidad.

Las almejas de Marconil se cultivan en las frías aguas del Atlántico que bañan el golfo de Cádiz, a pocos kilómetros del estrecho de Gibraltar, el corredor marino donde confluyen el Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo, una zona mundialmente reconocida por la gran calidad de sus aguas y por la Almadraba, arte milenario de pesca de los atunes que migran al mediterráneo

El cultivo de nuestras almejas se inicia con semillas provenientes de los mejores criadores de la Bretaña Francesa y del norte de Estados Unidos, zonas mundialmente reconocidas por la calidad de sus bivalvos.

Las almejas de MarConil son cultivadas en mar abierto, a 4 millas náuticas de la costa. Las aguas que las bañan poseen la calificación sanitaria de “zona A”, la más alta que existe en los cultivos de especies acuícolas, lo que nos asegura una producción con los más altos estándares de calidad alimentaria ya que debido a la gran calidad de las aguas donde las cultivamos, nuestras almejas no necesitan depuración.

La pureza de las aguas de cultivo, el proceso de manipulación у el envasado de forma artesanal bajo las más estrictas condiciones de higiene, aseguran que las almejas lleguen a nuestros clientes como recién sacadas del Mar

Semanalmente hacemos controles con la Junta de Andalucía para garantizar su máxima calidad.

VERSATILIDAD CULINARIA

Nuestras almejas poseen el genuino sabor del Mar debido a su crecimiento y alimentación en mar abierto, de modo completamente natural. Su exclusivo sabor las convierte en un producto muy apreciado en la alta restauración por su condición única e incomparable.

Su intenso sabor a Mar y su agradable textura encajan a la perfección en nuestros platos y cocina tradicional.

VERSATILIDAD CULINARIA

Nuestras almejas poseen el genuino sabor del Mar debido a su crecimiento y alimentación en mar abierto, de modo completamente natural. Su exclusivo sabor las convierte en un producto muy apreciado en la alta restauración por su condición única e incomparable.

Su intenso sabor a Mar y su agradable textura encajan a la perfección en nuestros platos y cocina tradicional.

La almeja japónica es versátil en la cocina y se puede disfrutar de múltiples maneras: al vapor, en sopas, en arroces, en deliciosos guisos, a la plancha o al natural. Su sabor delicado y su textura suave hacen que sean una elección perfecta para realzar tus platos marinos, el sabor siempre será espectacular. La calidad extra y la frescura están aseguradas.

PRESERVACION DE FRESCURA Y CALIDAD

En Marconil nos preocupamos por mantener la frescura y calidad de nuestras almejas. Son cuidadosamente envasadas y refrigeradas para garantizar que lleguen a tu hogar en las mejores condiciones. Te recomendamos consumirlas en un plazo de 5 días tras su recepción para disfrutar de su máximo sabor y frescura.

CONSEJOS DE CONSERVACION

Debemos respetar al máximo la cadena de frío y no tenerlas a temperatura ambiente, refrigerándolas nada más llegar a nuestro restaurante o nuestra casa. Es recomendable conservar la almeja japónica en la misma malla en la que las envasamos ya que al estar apretadas entre sí, evitaremos que estas se abran y por lo tanto aguantarán más tiempo en la parte menos fría de la nevera. Como medida adicional podemos envolverlas en un trapo húmedo, firmemente cerrado.

Para limpiarlas, no hay más que enjuagarlas bien bajo el chorro del agua del grifo, en un colador y frotándolas con suavidad. Es el momento de identificar las que estén rotas o muertas, para desecharlas.

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